Mambrú se va a la guerra con dolor y mucha pena

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A pesar de  perder su primer barco artillado sin disparar un tiro, Nicolás Maduro ordenó la movilización de piezas de artillería para hacer frente a un eventual combate armado, en medio de la creciente tensión con el gobierno de Estados Unidos.

Un acción tan infantil como una vieja canción que relataba las aventuras de Mambrú, versión antigua de Tintín, que se apenaba ante la incertidumbre de saber si el combatiente venezolano regresaría ¨vivito y coleando¨ de la contienda.

-En las próximas horas –dijo en cadena-  he ordenado, en el marco del operativo permanente Escudo Bolivariano, la movilización de piezas de artillería, para estar preparados para el combate por la paz.

Y subrayó:

-Como comandante en jefe, estoy al frente de todos los preparativos para que Venezuela tenga paz, y para estar preparados para cualquier combate que haga falta.

El anuncio de Maduro surge en medio de la creciente tensión entre Venezuela y Estados Unidos, que propuso un gobierno de transición para atajar la crisis del país, con un Consejo de Estado y Maduro fuera del poder y presionó con la presencia de una flota para bloquear el circuito del narcotráfico en el norte de Suramérica.

Si creemos en sus cuestionadas promesas, en pocas horas, Mambrú se enfrentaría con  naves de guerra de Estados Unidos, Inglaterra y Francia,  aviones de vigilancia electrónica y tropas especiales, entre otros elementos.

La asimetría de Mambrú

Maduro Moros levantaría el hacha de la guerra con una plataforma bélica entrenada hasta ahora sólamente para enfrentar un enemigo regional, confiado en los resultados de una guerra asimétrica, cuyas posibilidades de éxito ante a Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, son matemáticamente nulos.

Y es que una guerra no convencional requiere de un eficiente sistema de movilización, sostén logístico, capacidad de comando y control y planeamiento adecuado; pero como detalle, Venezuela no tiene gasolina ni para movilizar a los médicos en la guerra contra el coronavirus.

Lo demás es el ritornello comunista del “pueblo en armas”, con los componentes agregados del desorden criollo enquistado en el ADN de una milicia, con casi un 100% de combatientes en la lista de alto riesgo ante el Covid-19.

Lamentablemente para Nicolás Maduro, el combate asimétrico no sólo se reduce al ámbito terrestre, sino también al ámbito marítimo, que requiere, entre otras dotaciones, patrulleras rápidas, una de ella en el fondo del mar, después de enfrentar a un Crucero de Lujo, una mezcla de dolor y pena que ronda la cabeza de Manbrú, si es que decide ir a la guerra.

Redacción: PabVen/ Fuentes: Redes/ Foto: AFP

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